El problema invisible: interferencia magnética

Cuando tu brújula o aplicación de navegación apunta en la dirección incorrecta, la culpa suele ser de la interferencia magnética, no del GPS. El magnetómetro de tu teléfono mide el campo magnético de la Tierra, que normalmente se sitúa entre 25 y 65 µT. Cualquier objeto magnético cercano puede alterar esa lectura y provocar errores de rumbo de 10 a 30 grados o más.

MagSafe y soportes para coche

Los cargadores MagSafe pueden elevar el campo medido en el sensor hasta 200–500+ µT, entre cinco y diez veces el valor natural. Los soportes de disco magnético para coche son incluso más peligrosos: colocan un imán potente directamente contra la parte trasera del teléfono, haciendo la brújula prácticamente inútil.

Los escritorios de acero, los portátiles y los altavoces también distorsionan el campo, aunque de forma más leve. Existen dos tipos de interferencia: la de hierro blando, causada por metales que doblan las líneas de campo, y la de hierro duro, causada por objetos permanentemente magnetizados que añaden un desvío fijo.

Cómo detectarlo y solucionarlo

NorthPin True North Compass (disponible también en Android) muestra el valor de µT en tiempo real y lanza una advertencia cuando el campo está fuera del rango normal. Es gratis y no tiene anuncios.

  • Aléjate al menos 30–50 cm de la fuente de interferencia.
  • Recalibra con el movimiento en figura de ocho: traza tres a cinco pasadas lentas en el aire.
  • Cambia el soporte magnético del coche por uno de sujeción mecánica.
  • No calibres cerca de superficies metálicas grandes.

NorthPin te indica cuándo el campo es demasiado alto para fiarse de la brújula, así que siempre sabrás si el entorno es seguro antes de ponerte en marcha.